dimecres, 3 de març de 2010

Bailando con los impulsos eléctricos

Me dirijo hacia el servicio de un bar de estos modernos que proliferan en nuestras ciudades, pianista y admiradora incluídos. Entro en el servicio, no sin dificultad, porque la estrechez era considerable. Busco el interruptor de la luz y no lo encuentro. Por que no hay, es uno de esos mecanismos con célula fotosensible que se dispara con el movimiento. Para no encenderse con cualquier presencia, por ejemplo, la de una mosca, estos mecanismos tienen la sensibilidad atenuada, de tal forma que si la orina tarda en salir, la luz se apaga cuando se agota el tiempo para el que está programada. Me ponen un poco de los nervios estas historias, pero intento tomármelo con humor y mientras el pipí no hace acto de presencia meneo mi culito, como si bailara. Y de pronto me veo bailando con una célula fotosensible de sensibilidad atenuada en el lavabo de un bar moderno con pianista y admiradora incluídos, una postal digna de enmarcar. Eso sí, que me quiten lo bailao y la sonrisa de medio segundo que me arrancó ese primitivo mecanismo. Love is in the air...